miércoles, 1 de febrero de 2012

Pasantía en Piedra Libre


Llegué a Israel el 30 de agosto de 2011.
Después de años posponiendo la decisión de venir, y casi en el límite de edad para poder hacer los planes de MASA, aquí estoy, en Tel Aviv y ya cerca de la vuelta a Uruguay.

Desde los primeros días de setiembre me instalé en el cuarto 11, ubicado en el tercer piso del edificio posterior de Beit Leni. El apartamento lo compartimos con Mark (22, Sao Paulo) y Luiz (24, Porto Alegre), ellos también están acá haciendo sus planes y proyectos, compartimos la cocina y el baño, limpiamos cuando podemos y tratamos de convivir de la mejor manera. 

Hice dos meses de ulpánen Gordon, una experiencia completa: volver a sentarme en un banco de liceo, cuaderno, lapicera y recreos, compartir el salón con gente de distintas y lejanas partes del mundo, aprender una vez más el idioma que había aprendido en la escuela.

En esos días comencé mi pasantía en la revista Piedra Libre, revista de distribución gratuita para la comunidad latinoamericana que vive aquí en Israel. El idioma resultó ser, en muchos casos, una barrera para poder acercarme a otros de medios de comunicación como radio o televisión, así que entendí como una buena posibilidad de escribir y estar dentro de la revista. La oficina de la revista es en Kfar Saba y voy una o dos veces por semana; escribo artículos de opinión, hago entrevistas y reportajes, colaboro en el mantenimiento de la página web, etc. Para mi ha sido una buena experiencia tener libertad para hacer cosas que me interesaban y poder ayudar en la elaboración de contenidos.

También trabajé durante estos meses en el Instituto Cervantes, centro cultural y educativo dedicado a la enseñanza y difusión del idioma español. Esto me ha permitido tener algún ingreso, aprovechando también que el Cervantes esta en Kikar Dizengoff, a pocas cuadras de mi casa.

Los paseos y actividades completan la experiencia Lej Lejá, algunos más atractivos o interesantes que otros pero muy variados y numerosos. 
Más allá de estas descripciones que mejor redactadas podrían estar en un folleto del plan, la experiencia en Israel se hace día a día, momento a momento. Esta ha sido una chance de estar en el centro de Israel, con beneficios y ventajas, libre de algunas responsabilidades y amparado por un plan y un equipo de gente que está en contacto permanente.

Sin duda una de las razones que más me atrajo a este lugar es la gran cantidad de personas que aquí tengo: amigos, familia, familias de amigos, amigos de mi familia, todos han sido el principal motor de mi experiencia. Es que por más buenas experiencias que se nos presenten, lo principal es poder compartirlas con gente querida y que lo quiere a uno.
En eso Israel es un país gigante, en hacerte sentir en casa, en tratarte con cercanía, en hospedarte.
Conocí otros tantos lugares de este país que no había estado (esta ya es la 4ta vez que vengo), pude viajar a  Europa y aprovechar las promociones que tanto se usan por acá! pude disfrutar a mis amigos y familia, deleitarme con sabores y aromas que no se sienten en otros lugares del mundo, sentirme que estoy como en las calles del barrio, de la infancia, de esas que se conocen sin haberlas caminado.

Vuelvo a Uruguay, extrañando desde ya las pequeñas rutinas que uno fue incorporando, las compras en el shuk, la tranquilidad del Gan Meir, la taielet y sus atardeceres, las vueltas en bicicleta, los recorridos de ómnibus aprendidos tras equivocarme no sé cuantas veces, algún vecino o comerciante del barrio al que ya se le reconoce la cara; añorando el sentirme con tanta libertad y despreocupaciones.
Me despido el próximo 4 de marzo, día que regreso a esa vida en pausa que puse hace 6 meses. De ahí en más no tengo claro que va a ser de mi vida, mi futuro, dónde seguiré mis días; obviamente que Israel va seguir estando presente en mis pensamientos y corazón, y por qué no, algún día yo vuelva a estar presente acá 
Nos vemos cuando nos vemos!
Quique Horowitz, 30 años


No hay comentarios.:

Publicar un comentario