lunes, 16 de enero de 2012

Pasantía en ASSAF


Mi  nombre  Johanna Szwarc, tengo 24 años, soy argentina, y estoy estudiando la carrera de Sociología. Tome la decisión  de tener una experiencia en Israel para incrementar mi práctica laboral.
Cuando decidí hacer este viaje, solo estaba en mi cabeza  como prioridad y único objetivo  poder trabajar  en algo relacionado a lo mío,  y en especifico  relacionarme  con una de las temáticas que hoy  en día causa mayor  impacto en Israel, refugiados africanos.  Vine por cinco meses, y  tres de ellos los dedique a hacer una pasantía en la ONG Assaf que brinda ayuda a los inmigrantes africanos considerados cuyo status en Israel es el de refugiados.

Mi rol  en  la ONG  es el de coordinadora del Youth Club, el cual está dirigido a adolescentes y que funciona tres veces por semana. Este consiste en crear un espacio para jóvenes adolescentes africanos, que se encuentran  en situación de refugiados en Israel, desarrollando un espacio de recreación donde los chicos encuentren en él, un lugar de pertenencia y contención. Cuentan  además, con voluntarios capacitados que participan activamente creando lazos  y relaciones de mucha confianza, y de esta manera  poder trabajar a través del juego (de mirar películas o  dar clases de ingles, hebreo, español  y apoyo escolar) en aquellos miedos, traumas, aprensiones con las que lidian día a día, por  todas las  circunstancias vividas y cambios culturales a los cuales se están adaptando.

La pasantía me encanta y el grupo de  voluntarios y  la gente que trabaja ahí es muy amena, siempre me sentí muy cómoda, pese a las barreras del idioma, ya que en su mayoría del tiempo nos comunicamos  en hebreo. Es una experiencia  muy fuerte y  aprendí  mucho sobre la situación de los refugiados en Israel y  en todo el mundo. Lo más importante es que me permitió conocer las dos caras de Israel y,  como mencione anteriormente, una de las  mayores problemáticas que enfrenta hoy en día el país.
El todo es más que la suma de sus  partes,  la vida diaria en Israel,  el día a día, la gente, los compañeros del programa, las actividades, y paseos, hicieron  de esto,  un todo  increíble. Efectivamente  mis vivencias en Israel  fueron  lo que completó esta experiencia maravillosa que está llegando a su fin. Nada hubiera significado este  viaje, tanto como lo que es ahora, si no hubiera contado con toda la parte  de la vida cotidiana, de ser una “telavivit” y vivir  en un edificio con gente de todo el mundo en mi misma situación.

“No soy Ola jadasha, no soy turista,  no vine por Taglit”. Frases que me canse de repetir por las callecitas de Tel Aviv. Soy una joven judía que vino a instalarse por varios meses  en Israel, para apreciar  y zambullirse en la “Javaia Israelit”, sin duda una vivencia única e inolvidable.

Johanna Szwarc, 24 años

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